
Con la llegada del verano, varios CAD han puesto en marcha sus tradicionales talleres de piscina, una actividad que se desarrolla durante el mes de julio y que ofrece a las personas usuarias un espacio para el ejercicio físico, el ocio y la convivencia.
Estas sesiones, adaptadas a las necesidades y capacidades de cada participante, tienen como objetivo favorecer el bienestar físico y emocional a través de una actividad saludable y refrescante. El medio acuático facilita la movilidad, mejora la coordinación y el equilibrio, además de contribuir al mantenimiento de la condición física de las personas con Daño Cerebral Sobrevenido.
Más allá de los beneficios físicos, los talleres de piscina se convierte en una oportunidad para fomentar la socialización, fortalecer las relaciones entre las personas usuarias y disfrutar de un entorno diferente al habitual, promoviendo la participación activa y el desarrollo de habilidades personales.
Desde Daño Cerebral Castilla La Mancha continuamos apostando por actividades que, además de promover hábitos de vida saludables, contribuyen a mejorar la autonomía, la participación social y el bienestar integral de las personas a las que acompañamos cada día.